Y es tan distinto, tan sin sentido, tan pesado, tan absurdo ¿Cómo atarse así de manos y pies? ¿Cómo perder todo rastro de luz? ¿Cómo desligarse y desmembrarse con tanta facilidad? ¿Por qué no existen ni preguntas ni respuestas? Sólo queda el dolor, el malestar, ese pesimismo que arrastra... Esa derrota anunciada.
No hay logro brillante, no hay fuerza ni motivación suficiente para siquiera alzar la mirada. Las lágrimas vienen sin ser llamadas y así como llegan son acumuladas tranformándose en el dolor que grita con voz cansada y entrecortada esa misma mirada. Las lágrimas también conforman un nudo en la garganta pero a diferencia de lo que considero sucede al resto (que es el que ese nudo no les permite sacar de su pecho aquello que les agrava) ese nudo para mí carece de traducción, es una emoción pura que proviene de un arraigado sentimiento de desprecio y desvaloración, un fuego que se consume día a día sin detenerse. Ese eterno conflicto de nunca ser suficiente, de no valer, de no merecer y no poder aceptar el estar vivo, esto último es un derecho de aquellos que son lo suficientemente buenos para soñar, para tener metas, para seguir adelante, aquellos capaces de sentir, de amar y ser amados, de arriesgarse, de proyectarse, aquellos movidos por pasión o pasiones, con las energías para tener un paso ligero y no arrastrarse al andar. Dichosos son estos con luz en sus ojos y fuego en sus corazones ¿Qué no daría yo por sentir al menos una décima parte de ese entusiasmo, de ese interés?
Soy un desastre, una cosa errante que vaga en este tiempo y espacio guardando muy hondamente una leve esperanza de algún día poder ser digna de ser. No todo es oscuridad, no todo es dolor ciertamente existen esos pequeños motores que no permiten renunciar, que me atan a lo que soy, que a pesar de lo agotador que puede llegar a ser me hacen obligarme a seguir, a buscar insaciablemente esa chispa pérdida hace ya mucho tiempo atrás. Es esa sonrisa, es ese abrazo, es esa compañía, son esos modelos a seguir, en otras palabras esas constantes invariables e insistentes que me acompañan y han acompañado sin dudar. Sólo así es que está búsqueda tiene un propósito, sentido, fin y utilidad, de no existir estas guías de luz tenue no habría nada por lo que luchar. Así que gracias, supongo.
"Algunos días son buenos, otros no tanto... Pero créeme cuando te digo que lo estoy intentando."

No hay comentarios:
Publicar un comentario