"Yo no te rompí el corazón, tú rompiste el tuyo y al hacerlo rompiste el mío."
Y
yo que creía haber perdido toda capacidad de sentir, me equivoqué. Una
vez más de tantas... Me equivoqué, aún peor esta vez no sé cuánto tiempo
me lleve perdonarme a mí misma por semejante error. No entra dentro de
mi estrecha comprensión mental cómo me permití esto, quizás era
simplemente inevitable, quizás este talón de Aquiles es lo que me tocaba
encontrar, quizás era hora de que tuviera una debilidad. Tanto huir y
esconderme del dolor para ésto, qué desagradable este vacío que siento
en el pecho, no tiene sentido cómo puede doler, asfixiar, pesar tanto
esta cosa que siento. Es nuevo y tan detestable.
El
dolor es el precio que debes de pagar para obtener algo de esta vida,
así de simple. Hay que arriesgarse, hay que dar saltos al vacío y sí,
hay que entregar el corazón, echando a perder se aprende. Lástima que lo
que echo a perder en este caso parece ser mi corazón, pero pensándolo
bien en verdad no es así... En realidad he ganado más de lo que he
perdido, amar te hace crecer, entender, mejorar. Los rencores aquí no
tienen cabida, cuándo sientes tanto procuras no dejarte llevar por odios
absurdos en los que sólo nos ahogaríamos en amarguras y miedos. Sería
extender esta tristeza infinitamente, sería prolongar la nostalgia hasta
que devore todas y cada una de las piezas de lo que tengo por corazón,
sería sin lugar a dudas desvivirme día a día hasta que ya no quede más
de mí que una sombra, un recuerdo, un lastre de lo que soy, una vaga
memoria de alegría y juventud. Y todo esto sería terriblemente injusto.
Tiempo
al tiempo, paciencia, calma, un paso a la vez. Respiraciones hondas y
lágrimas miles, día tras día se va desatando lentamente el nudo en la
garganta, sólo temo profundamente que todas las murallas vuelvan
reforzadas, que toda la frialdad se triplique mil veces y me encierren
en un mundo al que no quiero regresar. La soledad nunca ha dejado de
estar a mi lado, aparentemente haga lo que haga ella se aferra a mí
siempre, es curioso que crean que le temo, no lo creo... Ella es mi amiga incondicional, estoy más que acostumbrada a ella.
