lunes, 6 de febrero de 2012

When It Rains


Me cansé, me harté, me caí, me perdí, me mentí. 

Vivir desde la tristeza, desde el negro, desde la oscuridad... Qué agotador puede llegar a ser. Ver sólo defectos, errores y fracasos, doloroso... muy doloroso.  Arrastrarse entre los días, recurrir a la tristeza como mejor amiga, como aliada fatalista pero fiel, amar la soledad al punto de temer la compañía. Pero es que la compañía requiere de tanto esfuerzo, de amarrar palabras, de pensar y medir cada gesto, cada acción... Para tan sólo pasar desapercibido y quizás, con algo de suerte, agradar. Saberlo, entender que está mal pero aún así aferrarse a ello ¿Qué tiene de aterrador la felicidad? ¿Por qué huir?

Felicidad ¡Ah! Tan maravillosa pero tan escurridiza, tan intermitente como las estrellas, tan cálida como el sol pero tan fugaz como un cometa ¿Qué tienes que me inspira tanto temor? ¿Por qué siento que no te merezco? Seguro ha de ser por mis innumerables defectos (¿Y que hay de mis virtudes, no hacen contrapeso?) o más bien será por los errores que he cometido (¿A pesar de que me hayan ayudado a crecer?). No lo entiendo, me cuesta tanto comprender, localizar donde están las cadenas, asimilar de donde viene todo este peso que me ata al suelo, que no me deja salir de mi prisión. 

Es claro por momentos, quizás soy yo y sólo yo quién se ata a esta sensación. Sí, es este terco esfuerzo constante por no dejar entrever este mundo que llevo por dentro, esta "debilidad" que irradia calor, esa dulce brisa en la que se mecen mis más grandes sueños... Mis anhelos, esto que soy, esta otra parte de mi que no teme vivir. Es que exponerlo sin más sería un gran error, soló me llevaría irremediablemente a mucho más dolor pero ¿Y los matices? si bien no puedo ser sólo luz, sólo blanco, tampoco puedo quedarme en estas penumbras, ya no puedo ser sólo negro ¿Por qué no ser gris? El perfecto equilibrio. Ironías de la vida que "Grey" sea mi apodo pero que en mi vida haya sido capaz de identificar, hasta ahora, este punto medio... Que me haya alejado tan ciegamente de mi propia paz, que absurdo esto de ahogarme en los extremos cuando la respuesta siempre ha estado ahí.