jueves, 29 de julio de 2010

And everything is so fast...



Y cuando pensaba que ya no quedaba nada que escribir, nada que contar, nada que decir ni hacer... allí aparecen mil y un recuerdos, mil y un sueños más. Tan repentinamente como empezamos a soñar, muchos sueños dejan de ser sueños y se convierten en realidades, momentos que parecían intangibles o lejanos, toman tres dimensiones, llegan a ti, pasan y se convierten en recuerdos, todo esto tan rápido que a veces cuesta creer en ellos.

A la hora de evaluar la vida, entre muchas cosas más, podemos decir que tiene complejo de cohete o de correcaminos ¡Por qué más rápido no puede pasar! Es increíble, tanto así que casi ni nos deja disfrutar y más de una vez casi ni nos deja respirar. Personalmente debo admitir que también tienes sus momentos de flojera y a veces las cosas se ponen demasiado lentas y esto pasa muy poco, pero al ser momentos tan tediosos y prolongados parecen muchos más. En fin, el problema en realidad está con los excesos de velocidad, las cosas no pueden ser tan rápidas, no es posible que en el más mínimo parpadear de ojos el mundo dé un giro de 360º sin previo aviso para ajustarse al cambio... Pero a pesar de esto también debo reconocer que es hermosa, maravillosa y magnífica, tanto en los buenos, como en los malos ratos, es única, literalmente, así que... hay que aprovecharla ¿No?