jueves, 31 de mayo de 2012

And then again I say


No entiendo, nada, nunca. Miedo, sí, bastante. Angustia, tanta que es desesperante. Eso de sentirse como león en jaula no es mi pasatiempo favorito debo confesar, cada vez debo escaparme aún más y más de la realidad. Supongo que esta es mi forma de mostrar que no puedo soportar mis emociones, tantas cosas formando una alharaca en mi cabeza ¡BASTA! ¿No ven que no puedo analizar todo a la vez? Ya que no se detienen he de asumir que debe de ser particularmente divertido verme colapsar. 

Dudas por aquí, problemas por allá, cosas que hacer, no hagas eso así, mejor hazlo asao, bla bla bla bla bla. Hacer silencio es misión imposible para ustedes, ya veo, pero apenas las confronto se esconden ¡Cobardes! No es posible que al primer intento de descifrarlas huyan despavoridas, no creo que sea tan complicado entender que así no llegaremos a ningún lado. Reclamos, reclamos y más reclamos, uno tras otro es todo lo que escucho, ni una sola pregunta clara, ni un sólo planteamiento conciso y decentemente argumentado, sólo están allí para molestarme, para confundirme y hacerme sentir miserable ¿Cómo las combato? No entiendo, nada, nunca.