Creo en la oportunidad de empezar de nuevo.
Sé que equivocarse es parte del camino.
Confío en que al final del día estaré donde debo estar.
Pero eso no siempre fue así, e incluso aún hay días que tengo mis dudas, pero he llegado a la conclusión que es completamente normal y no hay de que preocuparse. Cuestionarse de vez en cuando es una buena forma de verificar si estamos haciendo lo que debemos hacer, es un sistema que nos brinda la seguridad de saber que estamos "Escuchando al corazón" por mas cliché que parezca, es algo de vital importancia. Tras un tiempo sin duda alguna y aparentemente muy decididos llegamos a una posición algo arriesgada, pues existe la posibilidad de que el día que las preguntas lleguen se derrumben nuestros esquemas y las perspectivas del mundo que tenemos se vuelquen en un estrepitoso giro de 360° sin anestesia. Esto anterior lo digo por experiencia propia, no tienen idea de lo duro que puede llegar a ser esto, es como un puñetazo en la cara (o un balonazo) de esos que te dejan desorientado, aturdido y adolorido por un buen rato (Algunos ratos más largos que otros).
Con la finalidad de evitar en uno que otro momento no queda demás preguntarse por lo que haces, en lo que dedicas e inviertes tu tiempo y por tus planes a futuro. Claro sin caer en una espiral interminable de inseguridad, los extremos nunca son buenos.Aquellas preguntas que me han perseguido aparentemente más de lo normal han sido: ¿Te gusta lo que haces? ¿Por qué o quién lo haces? ¿Que quieres? Todas aparentemente preguntas muy básicas y hasta fáciles de responder, por supuesto esto sólo aparentemente. A decir verdad hay días que parece que tengo todas las respuestas, pero hay otros días que siento que esas preguntas están en ruso o chino y dejan de tener sentido alguno para mí y por consecuente las respuestas desaparecen instantáneamente, o cambian constantemente.
Hasta hace poco dichas circunstancias me dejaban agotada, exhausta y desesperanzada, pero poniendo pies en tierra y vista al frente todo es mucho más simple de lo que parece. Cabe acotar que entender lo siguiente me costó bastante: Dudas hay muchas, pero también hay convicciones y principios que no cambian. Aferrarse a ellos trae instantáneamente calma, así como mantener cerca a aquellos que más quieres, aquellos que siempre ayudan a mantenerte firme (Algunos sin saberlo) y sin discusión alguna hay que tener claro en todo momento que no hay nada que la Amistad, la Familia, la Fe, un Abrazo y una Sonrisa no puedan cambiar.
