miércoles, 8 de diciembre de 2010

Ajá, es así.



Si todos los días me levantará con una enorme sonrisa, no sería yo misma. Si todos los días me mirará al espejo y me dijera lo espectacular que luzco, no sería honesta. Si cada vez que me preguntarán ¿Qué te pasa? dijera todo lo que siento, se perdería todo el misterio.

No hay nada de malo en levantarse sonriente, yo me levanto feliz y creo que eso es más que suficiente, no me hace falta una sonrisa y mucho menos recién levantada que más bien lo que estoy es recobrando la conciencia. ¿Para qué mirarme al espejo y decirme que me veo espectacular? Si con el simple hecho decirme que me quiero me basta y hasta más. Y a decir verdad si fuera capaz de contar todos mis problemas ya no los tendría y en ese caso entonces ¿En qué consistiría mi vida? si la vida está compuesta de subidas y bajadas, los problemas son parte de la vida y aunque suene egoísta creo que vivir sería muy aburrido sin tener uno que otro dilema.

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