¡Ya voy! ¡Ya voy!... ¡Dios pero que apuro! ¡Respiren!
Se suponía que estos días eran para mi descanso, para tomarme las cosas con calma por un instante, antes de que todo comience a ir a la velocidad de la luz una vez más. No hay consideración. Así que me toca comenzar la carrera antes de tiempo. Presión, presión y más presión...
¡Ya empezó mi crisis! ¡Qué semana!
Primer día: Completamente destruida, molesta, agotada y decepcionada...
Segundo día: Aburrida y amargada.
Tercer día: Fracaso total, estresada, completamente desganada.
Cuarto día: Buen intento, pero no lo suficiente, deprimida.
Y hoy vamos por el mismo camino... No puedo rendir al 100% sintiéndome incompetente e inútil, incapaz de hacer algo tan fácil como prender la televisión... Es probable que algún detalle me haga recordar mi tormento de la semana, incapaz de abrir una página de Internet porque puede que caiga en cuenta una vez más de cuan imprescindible soy. No importa lo que digan, si ahora me dicen esto y a los 5 minutos me dices todo lo opuesto, o simplemente no me dices nada por una eternidad, o quizás ni siquiera te atrevas a verme a la cara y decirme buenos días. Por detalles como estos no voy a llegar a ningún lado por un tiempo, el cual espero y aspiro no sea realmente prolongado porque de ser así creo que tendré que ir buscándome un manicomio.
Se suponía que estos días eran para mi descanso, para tomarme las cosas con calma por un instante, antes de que todo comience a ir a la velocidad de la luz una vez más. No hay consideración. Así que me toca comenzar la carrera antes de tiempo. Presión, presión y más presión...
¡Ya empezó mi crisis! ¡Qué semana!
Primer día: Completamente destruida, molesta, agotada y decepcionada...
Segundo día: Aburrida y amargada.
Tercer día: Fracaso total, estresada, completamente desganada.
Cuarto día: Buen intento, pero no lo suficiente, deprimida.
Y hoy vamos por el mismo camino... No puedo rendir al 100% sintiéndome incompetente e inútil, incapaz de hacer algo tan fácil como prender la televisión... Es probable que algún detalle me haga recordar mi tormento de la semana, incapaz de abrir una página de Internet porque puede que caiga en cuenta una vez más de cuan imprescindible soy. No importa lo que digan, si ahora me dicen esto y a los 5 minutos me dices todo lo opuesto, o simplemente no me dices nada por una eternidad, o quizás ni siquiera te atrevas a verme a la cara y decirme buenos días. Por detalles como estos no voy a llegar a ningún lado por un tiempo, el cual espero y aspiro no sea realmente prolongado porque de ser así creo que tendré que ir buscándome un manicomio.

No hay comentarios:
Publicar un comentario